Una sola fuente de verdad
Clientes, prospectos, agenda, historial y documentos en un mismo lugar, con accesos por rol. Se acaba el Excel suelto, la libreta y las tres versiones distintas de la misma información.
Concentramos la operación completa de tu negocio en un solo lugar: clientes, agenda, seguimiento, cobranza y reportes. Con inteligencia artificial encargándose del trabajo repetitivo.
Diagnóstico en 10 días · Sistema operando en 21 · Garantía de devolución
Si respondiste que sí a tres o más, tu negocio no tiene un problema de marketing. Tiene un problema de sistema.
Contestas tú el WhatsApp de la empresa a las diez de la noche, aunque tengas recepción.
Tienes CRM, Excel, agenda y formularios, y ninguno se habla con el otro.
Se te caen prospectos cada semana y nunca te enteras de cuáles fueron.
La información importante vive en la cabeza de dos o tres personas.
Si te vas de viaje o te enfermas, la operación se frena.
Pagas suscripciones de herramientas que casi nadie en tu equipo usa.
No es una herramienta más encima de las que ya tienes. Es la base sobre la que corre tu operación, y todo lo demás se conecta ahí.
Clientes, prospectos, agenda, historial y documentos en un mismo lugar, con accesos por rol. Se acaba el Excel suelto, la libreta y las tres versiones distintas de la misma información.
Recibe lo que entra por WhatsApp y redes, lo clasifica, agenda, persigue al prospecto hasta que contesta y le avisa a tu equipo lo que tiene que hacer. Las veinticuatro horas.
Cotizaciones, confirmaciones, recordatorios, cobranza, expedientes y reportes. Cada mes se automatiza uno nuevo, elegido por ti según lo que más te esté costando.
Trabajamos con datos de salud, datos financieros e identificaciones oficiales. Cada proceso se entrega con su análisis de riesgo, su mitigación y su bitácora de accesos.
El error más común del mercado es empezar a implementar sin haber ordenado antes. De ahí salen las automatizaciones inútiles y el dinero mal invertido. Por eso son dos ofertas, y el orden no es opcional. Cuál módulo se prende primero no lo decides tú ni lo decidimos nosotros: lo dice el diagnóstico, según dónde esté atorado tu negocio.
Aquí no tocamos nada de tu operación. Dibujamos tus procesos reales área por área y te entregamos los números: cuántas horas y cuántos pesos se pierden en cada uno.
Una sola fuente de verdad para tu información, tu equipo y tus clientes, con inteligencia artificial operando encima. Se dimensiona al módulo que sigue, para que veas resultados en semanas y no construyamos cosas que todavía no vas a usar.
Se prende cuando el diagnóstico dice «no me entran suficientes clientes». El prospecto sale del anuncio, cae en tu base y la IA lo atiende de inmediato. Todo en un solo lugar.
Se prende cuando entran pero no cierran. Ataca la fuga más cara de todas: prospectos que sí llegaron y se perdieron porque nadie les dio seguimiento hasta el final.
Se prende cuando ya vendes pero todo pasa por ti. Es el módulo que te saca del centro del negocio.
Mantenemos el sistema vivo y seguimos construyendo. Cada mes se automatiza un proceso nuevo y recibes el reporte de lo que recuperaste, en horas y en pesos.
Los tres comparten lo mismo: ticket alto, venta que necesita seguimiento largo, y un dueño que decide sin comité. Ahí una sola venta recuperada paga el sistema completo.
Comisiones de $80,000 a $400,000 por operación. El negocio entero depende del seguimiento, y es justo donde más se pierde.
Venta en preventa, tickets de millones y ciclos de seguimiento de meses. Imposible de sostener a mano sin que se caiga gente en el camino.
Paquetes de $15,000 a $80,000 y veinte mensajes antes de agendar. La conversación de WhatsApp es el proceso de venta completo.
No es una demo ni un caso de estudio. Es nuestro día a día: asistente de IA, base de conocimiento, calendario, tareas, finanzas y producción de contenido, todo integrado. Te lo enseñamos funcionando en la primera llamada, con datos reales.
Todo se construye dentro del mismo sistema desde el primer peso. Si mañana quieres automatizar otra área, se prende un módulo. No se vuelve a empezar, no se contrata otro proyecto y no se rompe lo anterior.
Manejamos datos de salud, datos financieros e identificaciones oficiales. Cada proceso se entrega con su riesgo identificado, su mitigación y su bitácora de accesos. Es la parte que nadie más te va a mencionar hasta que ya sea un problema.
Primero se ordena el proceso, después se automatiza. Automatizar un proceso roto solo hace que se rompa más rápido, y esa es la razón por la que fallaron las automatizaciones que ya intentaste.
No garantizamos un porcentaje de aumento en ventas: no controlamos tu precio, ni tu producto, ni a quien cierra. Tampoco un costo por prospecto, porque depende de tu oferta y de tu mercado — y cualquiera que te lo prometa antes de haber probado te está vendiendo humo. Garantizamos que ningún cliente se quede sin respuesta y sin seguimiento. El cierre es tuyo; nosotros nos encargamos de que llegue a la mesa.
Si no encontramos al menos 8 horas semanales o $20,000 MXN mensuales recuperables, devolvemos el 100%. Sin preguntas.
Tu sistema vivo y en producción a los 21 días hábiles, o no cobramos el pago final hasta que lo esté.
Primera respuesta a un prospecto nuevo por debajo de 3 minutos, las 24 horas, medida con los datos de tu propio sistema. Si al mes no se cumple, seguimos trabajando sin cobrar hasta que se cumpla.
Un chatbot contesta mensajes. Lo que instalamos es el sistema donde vive tu negocio: la base de clientes, la agenda, el seguimiento, la cobranza y los reportes, conectados entre sí. La inteligencia artificial trabaja encima de esa base, y por eso puede agendar de verdad, consultar el historial real de un cliente y avisarle a la persona correcta. Un chatbot suelto no tiene dónde escribir lo que aprende.
Sí, y normalmente es el punto de partida. En la Radiografía revisamos qué de lo que ya pagas vale la pena conservar e integrar, y qué está costando más de lo que aporta. Casi nadie necesita empezar de cero: lo que falta es que las piezas se hablen entre ellas.
Una llamada de 60 minutos para la Radiografía, y durante la instalación entre dos y cuatro horas repartidas en las tres semanas: accesos, validaciones y la capacitación final. El resto del trabajo corre por nuestra cuenta.
Porque una auditoría hecha en serio toma diez días de trabajo y termina en un documento con números, diagramas y precios que puedes ejecutar con quien quieras. Cobrarla nos pone del lado del consultor y no del vendedor. Y se acredita completa si decides seguir, así que si contratas no te costó nada.
Cada automatización se entrega con su análisis de riesgo y su mitigación: cifrado en tránsito y en reposo, accesos por rol, retención mínima de información sensible y bitácora de quién consultó qué. Trabajamos con datos de salud e identificaciones oficiales, así que esta parte no es opcional.
El sistema es tuyo y la información es tuya; te la entregamos exportada cuando la pidas. Lo que se detiene es la operación de nuestro lado: el monitoreo, los ajustes, el proceso nuevo de cada mes y el soporte.
Sí. Todo el proceso está diseñado para funcionar a distancia, desde la llamada de diagnóstico hasta la capacitación del equipo. Si tu negocio queda cerca, las sesiones de arranque también pueden ser presenciales.
En diez días te entregamos el mapa completo: dónde se está yendo el tiempo y el dinero de tu negocio, qué se puede automatizar y en qué orden. Si no encontramos al menos 8 horas semanales o $20,000 MXN mensuales recuperables, te devolvemos todo.
Llamada de 60 minutos. Nos cuentas cómo opera tu negocio hoy, área por área.
Diez días de análisis. Mapeamos tus procesos y medimos dónde se van las horas y el dinero.
Sesión de entrega. Te presentamos el diagnóstico, el roadmap y la propuesta a tu medida.
Te mandamos la confirmación a tu correo y a tu WhatsApp.
Si necesitas moverla, respóndenos ese mismo mensaje.